Leo Felipe Campos

Caracas: el hambre y el miedo

Estuve 17 días en Caracas luego de dos años sin ir. Y quiero comenzar por lo bueno: todos los afectos con los que tuve tiempo de compartir siguen de pie, luchando por no perder sus espacios de cordura, creación y leve disfrute. Emprendedores, trabajadores, empleados, periodistas, fotógrafos, productores, profesores, editores. Mi particular círculo cromático de Caracas: el hambre y el miedo

Algo que tiene que ver con la literatura

Cuando me entrevistan o preparo una charla para hablar de mi reciente libro de cuentos, por lo general menciono peligros y ahogos, crisis y contrariedades; después fabrico un chiste y suelto palabras como “renuncia”, “coraje” o “derrota” para referirme a sus personajes, pero luego de este primer viaje a Miami, que he intentado aprovechar para Algo que tiene que ver con la literatura

Para que dejemos de joder un poco

Los territorios, con sus distintas extensiones y topografías, con sus atmósferas y riquezas naturales, con sus fragilidades, ausencias y variables, suelen ser parte de una exploración, de un trayecto, y por lo tanto, al menos desde nuestra intervención, desde nuestros recuerdos y proyecciones, pueden tener también un principio y un final. Pensada de esta forma, Para que dejemos de joder un poco

Nosotros, ustedes

Cuando cierras una maleta para mudarte de país ya has empacado entre los calcetines kilos de ruido y prejuicio; probablemente sin saberlo. Puede haber reflexión sin pena, pero no un nacimiento sin dolor. Cambiar de vida exige temple, serenidad y paciencia, sobre todo si estás más cerca de los cuarenta que de las ilusiones posadolescentes. Nosotros, ustedes

La lengua

Gancho Al Hígado

Lola era mayor que ellos y jugaba a ser víctima, siempre fruncía el ceño. Dulce, delicada, sensible, sus labios brillantes por la luz del sol, que la atravesaba cuando caía la tarde, oblicua y casi divina; sus ojos gigantes y oscuros, su expresión de perdón, de abrazo a toda costa, de espaldita y rodillas desnudas La lengua

Gancho al hígado: por Alberto Salcedo Ramos

Nos reunimos esta noche para presentar y empezar a celebrar el libro Gancho al hígado, de Leo Felipe Campos. Un libro provocador y delicioso, ingenioso y certero. Celebro, en primer lugar, su tono risueño, y además agradezco su naturalidad. Leo Felipe es pariente de los rapsodas. En su prosa hay soltura, desenfado y cadencia musical. Gancho al hígado: por Alberto Salcedo Ramos

Coyotes al acecho: en Colombia y sin documentos

Mientras reposábamos en la playa vimos un helicóptero sobrevolar con un arma a la vista. Nos pareció amenazante y lo comentamos alrededor de una mesa sobre la arena, frente a unas cervezas y con el sonido de las olas al fondo. Estábamos de paseo en Capurganá. Militares uniformados y con fusiles nos saludaron más tarde, Coyotes al acecho: en Colombia y sin documentos

Del libro que no pienso escribir

Es cierto, tal como la vida, el mundo puede ser dantesco y oscuro, pero también maravilloso. Eso depende de tantos factores o variables que hasta ustedes los conocen. Los enanos somos nosotros, que igual podemos desnudar nuestras peores mezquindades cuando buscamos atención o podemos ser tan ruines y cobardes como espléndidos y llenos de esperanza. Del libro que no pienso escribir

Hay que ser muy animal

Son las tres de la tarde y el sol baña la ciudad como pocas veces en los últimos meses. La atmósfera de calma en los alrededores del Centro de Recepción de Flora y Fauna Silvestre, ubicado en Engativá, es casi imperturbable. Solo algunos transeúntes o ciclistas del poblado recorren la calle sin asfalto que llega Hay que ser muy animal

Caracas: ahí están las marcas de esos disparos

La única vez que su padre le pidió una pistola tenía doce años. Es el último recuerdo que tiene de él: lo escuchó decirle entre dientes que lo habían robado y quería vengarse. El chico consiguió el arma a través de uno de sus tíos maternos y se la entregó. Su padre estaba casado con Caracas: ahí están las marcas de esos disparos